Ha recibido más de 500 llamadas al día insultándola y 50 amenazas de muerte. Han acosado a sus dos hijos y ha perdido el trabajo. Kristin Cabot ha pagado un precio muy alto por lo que ella llama «una mala decisión».
Era la jefa de recursos humanos de la empresa Astronomer cuando, el 16 de julio, una cámara captó su imagen en un palco durante el concierto de Coldplay en Massachusetts. «Tomé un par de cócteles, bailé y actué inapropiadamente con mi jefe. Asumí la responsabilidad y renuncié a mi carrera», cuenta Kristin ahora en una entrevista en The New York Times. Explica que se estaba separando de su marido, que sabía que él estaba en el estadio y por eso reaccionó tapándose: «Estaba tan avergonzada y horrorizada…», dice.
Su vida cambió esa noche. Millones de personas vieron la 'pillada' en TikTok. Kristin dimitó: «No podía ser la jefa de recursos humanos y el hazmerreír de la empresa». Pronto llegaron las llamadas intimidatorias y las persecuciones de los paparazzi. «Mis hijos tenían miedo de que fuese a morir y de que ellos también murieran». Ellos son su mayor preocupación. «Quiero que sepan que uno puede cometer errores y meter la pata a fondo, pero no tienes que ser amenazado de muerte por ello».
Kristin está indignada con Gwyneth Paltrow —exmujer del cantante de Coldplay—, a quien su empresa contrató para, aprovechando el escándalo, 'hacer marca'
Su marido lo entiende y la ha apoyado en todo momento. Con Andy Byron, su exjefe, no tiene relación. Su vida se va recomponiendo, pero Kristin no cree que vuelva a trabajar pronto porque ha perdido el apoyo de sus colegas. Y está indignada con Gwyneth Paltrow —exmujer del cantante de Coldplay—, a quien su empresa contrató para, aprovechando el escándalo, 'hacer marca'. Lo hizo burlándose de ella: «Es una hipócrita».