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Ligero de equipaje para una nueva vida

Murcia, 6 de junio de 2021

ObituarioAlfonso Sánchez Martínez

Supiste elegir el buen sendero para transitar. Como dice la canción, qué bonita la vida, a veces esta se nos despista y se va, dejándonos todo lo vivido envuelto en un buen regalo que permanece en nuestro interior. Si lo esencial es invisible a los ojos, como buen peregrino aprendiste que aunque el camino tuviera rampas y vericuetos, al final llegaría este momento anhelado para contemplar esa cumbre soñada, por la que tanto empeño pusiste en tu largo viaje de 93 años, sin perder nunca la esperanza.


Quienes tuvimos la oportunidad de conocerte reconocemos tu grandeza y generosidad llevadas con la sencillez de los poetas, de los que pasan sin levantar la voz, sin creérselo. Lo demostraste en tus colaboraciones literarias, en tus inicios en el mundo de la radio y en la prensa, donde en esta casa leímos, durante años, esas crónicas diarias sobre la Semana Santa, recreándote de forma magistral en el despertar de los sentimientos que transmitían los pasos al procesionar; al igual que en esos proyectos solidarios que siempre impulsaste, como el de la marcha al cerro de Monteagudo, para conmemorar la festividad del Sagrado Corazón de Jesús, y el de los debates-coloquio sobre el sentido de la Navidad.


Para todos fuiste un ejemplo de entrega, en especial para los tuyos, a los que tanto quisiste, a tu esposa Caridad, a José Alfonso siempre presente, a tus hijas que tanto te arroparon, Marian, Cari, Esperanza y esos tres nietos tan maravillosos, Carlos, Miguel y Ángela. Una gran familia, de puertas abiertas, donde siempre fuimos bien acogidos los amigos de tus hijos.


El otro día, cuando te vi llegar a la habitación del hospital, volví a sentir cómo la vida nos une, sale al encuentro, nos convoca y nos hace retomar aquello que nunca pasa. Con el ímpetu que te caracterizaba, alzando la voz me saludaste con efusión y nos alegramos mucho de vernos, pero presagiando el inicio del fin, recitándonos tu despedida, con los versos de Machado: «Y cuando llegue el día del último viaje / y esté al partir la nave que nunca ha de tornar / me encontraréis a bordo ligero de equipaje / casi desnudo, como los hijos de la mar».


Nos dijiste que todo estaba ya preparado, que seguías tu peregrinaje porque esperabas gozar de esa nueva vida que tanto te sedujo. Descansa en paz, amigo, y disfruta en esa nueva estancia.


Javier Ballesta