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José Miguel Cutillas de Mora

Otras localidades, 26 de febrero de 2025

Adiós a un médico humanista

JOSÉ ANTONIO MELGARES GUERRERO

Partió con la misma discreción con la que siempre vivió, y su partida no por esperada ha causado menos dolor entre quienes hemos sido sus familiares y amigos.

De formación científica en la Universidad de Murcia, donde cursó la licenciatura en Medicina y Cirugía, simultaneó el ejercicio de aquella en la sanidad privada, con la investigación en materias tan diferentes a su quehacer habitual, como la Genealogía y la Heráldica, que llegó a dominar como el mejor de los profesionales. Colaboró, de forma muy activa, en la redacción de la Enciclopedia Heráldica de la Región de Murcia, que propició y comenzó dirigiendo el catedrático Antonino González Blanco y que, como se sabe, aún permanece incompleta. En solitario, sin embargo, llevó a cabo los volúmenes sobre Jumilla y Murcia capital, encontrándose en la actualidad sumido en un proyecto, en colaboración con Luis Lisón Hernández, sobre la Heráldica del Valle de Ricote.

Ameno conferenciante en una y otra materia, siempre aceptó las invitaciones que se le hicieron para explicar el contenido de piedras armeras o genealogías familiares, por difíciles y complicadas que estas fueran. Y todo ello siempre con generosidad en sumo grado, pues nunca guardó para sí el fruto de sus investigaciones, poniéndolo a disposición de quien se lo demandaba.

Compuso emblemas heráldicos para instituciones públicas y privadas, argumentando siempre con razonamientos científicos el porqué de cada color o de cada símbolo, como fue, entre otros, el actual de la Real e Ilustre Cofradía de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca, y de otras cofradías y hermandades de la Región, sin percibir nunca remuneración alguna por su trabajo. Experto y hábil en la elaboración de árboles genealógicos, llevó a cabo el de la familia Melgares, que publicó en el tomo de la Enciclopedia Heráldica ya referida dedicado a Caravaca de la Cruz.

Aunque nacido en Elche de la Sierra, sus más remotos orígenes están en Jumilla, de la que era originaria parte de su familia paterna. Sin embargo, la mayor parte de su vida, como la de sus cuatro hermanos, transcurrió en Murcia, en donde, de la mano del murcianista Jerónimo García Servet, aprendió a darlo todo por la gente, tanto en el ejercicio de su profesión como médico de lúcido ojo clínico como en el trato con los pacientes. Nunca tuvo prisa en el trato con los enfermos y siempre estuvo comprometido con la tierra murciana que ya cubre sus restos.