Federico Cabanes Tudela
Otras localidades, 30 de julio de 2024
Adiós a un abaranero modélico
JESÚS YELO
Recibo con enorme tristeza y pesar el fallecimiento de Federico Cabanes Tudela, persona por la que sentí una gran admiración y aprecio a lo largo de más de cuarenta años. El ictus sufrido en agosto de 2019 fue mermando las enormes facultades físicas de las que ha hecho gala a lo largo de toda su vida.
Pese a nacer en Villanueva de Castellón (Valencia) un 21 de febrero de 1940, ya se sentía un abaranero más, pues llegó a la localidad en 1965, donde conoció a Mercedes de la Fuente Tornero, con la que se casó el 5 de mayo de 1966 en San Pablo, la misma iglesia en la que fue despedido el pasado domingo. Fruto de su matrimonio nacieron dos hijos y dos hijas que le proporcionaron ocho nietos. Cuatro han sido los ejes por donde ha transcurrido la dilatada trayectoria personal y profesional de este buen hombre.
Su llegada a Abarán fue por motivos deportivos, pues tras permanecer dos temporadas como jugador de fútbol en El Eldense, en Tercera División (la 63-64 y la 64-65), recaló en el CD Abarán para disputar la 65-66, también en Tercera. Al año siguiente, Federico se marchó al Manchego (Ciudad Real) junto al internacional paraguayo Amarilla, para culminar su carrera deportiva como centrocampista en el CD Cieza durante la campaña 1967-1968. Fueron trece años los que ejerció como futbolista, tras los que no se desligó del deporte, ya que, después de colgar las botas, colaboró intensamente con el Abarán CF, del que fue directivo y secretario técnico.
En materia laboral, fundó en 1971 la empresa Cofrisur, una compañía que se convirtió en referente por su seriedad y compromiso en el sector del frío industrial. Llegó a tener hasta 35 trabajadores. Se jubiló en el año 2005, tras treinta y cuatro años de intensa actividad empresarial.
Pero de lo que más ha disfrutado Federico Cabanes ha sido de su familia, a la que adoraba. «Mi padre nos enseñó a respetar a las personas, a los animales, a la naturaleza y el deporte, y a tener paciencia. Fue un hombre muy humano y formal, amén de un buen padre y mejor persona, un verdadero ejemplo en mi vida», reconocía su hija Begoña. Federico también fue concejal de Hacienda con el PP en el Ayuntamiento desde 2003 a 2011. Primero estuvo con el partido en la oposición, para más tarde entrar en el equipo de gobierno. Descansa en paz, querido amigo, que te has ganado el cielo.