Emprendedor, luchador, generoso y comprometido
Cartagena, 21 de octubre de 2020
Obituario Marcelino Solana Ayala
El pasado domingo, con 56 años, nos decía adiós Marce, como se le conocía. Era el continuador de una importante saga familiar de cartageneros. Su abuelo, Aurelio Ayala, y su padre, Perfecto Solana, gran empresario local y fundador de varias empresas y presidente de la Cámara de Comercio, le inculcaron el gusanillo del emprendimiento.
Sus iniciativas empresariales fueron numerosas. Con tan solo 18 años fundó S&S Trading, dedicada al comercio exterior, para continuar con la promoción inmobiliaria o la organización de espectáculos (con la empresa Eventos), y también en el mundo industrial con Continental Obras y Construcciones.
Siendo una persona comprometida, no podía dejar de involucrarse en temas medioambientales, y de esa inquietud nació la empresa Ibermed Ingeniería, para investigar soluciones para los residuos agrícolas y la mejora del maltrecho Mar Menor. Otro de sus proyectos, posiblemente en el que más ilusión, tiempo y esfuerzo había depositado, y que esperemos algún día sea realidad, era la regeneración de la bahía de Portmán.
Marce fue fundador de la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE). Fruto de su inquietud, creó el Trofeo Bahía de Cartagena, que durante los veranos trajo a la ciudad a equipos como el Real Madrid y el Bayern de Múnich. Y otro tanto hizo con el baloncesto o los conciertos de figuras de la canción. Su amplio abanico de amistades lo hacían posible y, gracias a sus gestiones, Cartagena pudo disfrutar de estos eventos de primer nivel.
Y si amplio es su currículum empresarial, no menos amplio (pero sí menos conocido) es su faceta altruista, colaborando en multitud de proyectos sociales. Uno de los más relevantes fue la puesta en marcha de la Fundación Chinguetti, en Mauritania, con la creación del Hospital de la Fraternidad, la subvención para un aula de formación sanitaria y la donación de cuatro ambulancias. Y no solo en remotos lugares ha quedado su huella altruista. «También hizo mucho por Cartagena, ayudando a instituciones y participando en todos los colectivos donde se le requería», en palabras de su gran amigo Tomás Martínez Pagán, directivo de Mecánicas Bolea y vicepresidente de la Fremm.
El lunes 19, Marce fue despedido por su familia: su madre, Angelita; su amada esposa, Mar; sus hijas, Eugenia y Martina, a las que adoraba; y sus hermanos, Aurelio, Francisco, María Eugenia, Perfecto y Alfonso, junto a demás familiares e infinidad de amigos que le recordaban con un sonoro y emotivo aplauso a la entrada y la salida de la iglesia parroquial de Los Belones.
Recordaba su hermano Aurelio durante la homilía que hace doce años murió su padre y que, «aun siendo muy triste, es algo natural; que se muera un hermano con 56 años ya no es tan natural. Marce tuvo una vida plena y la suerte de casarse con Mar, que lo quiso hasta el final (...), y ha sido la persona más grande y generosa que he conocido».
«Se va dejándonos rotos y vacíos a todos los que tuvimos la fortuna de ser sus amigos. Personas con su luz encuentras muy pocas en la vida», expresa el senador del PP Francisco Bernabé.
Marce fue amigo de sus amigos, el mejor, tanto de aquellos que le querían como de los que lo utilizaron. Como dice de él en un tuit su gran amigo y cantante Alejandro Sanz, «Marcelino era un buen hombre, un hombre bueno. Un cartagenero comprometido con su tierra, con la tierra y con todas las personas fueran de donde fueran».
Marce se nos fue, pero su estela perdurará siempre. Sin duda, querido Marce, tú ocuparás un lugar destacado junto al Padre por todas tus virtudes, que por mucho que digamos sobre ti los que te hemos conocido y querido, siempre nos quedaremos cortos. Un abrazo eterno, querido amigo y compañero, y muchas gracias por honrarnos con tu amistad.