Emilio Gómez Piñol
Sevilla, 30 de enero de 2025
'In memoriam' de un tenaz investigador y gran docente
JOSÉ ANTONIO MELGARES GUERRERO
El pasado día 16 falleció en Sevilla, con 85 años, el profesor Emilio Gómez Piñol, catedrático de Historia del Arte en la Universidad de Murcia entre 1969 y 1973, tras una dilatada vida dedicada a la investigación, la docencia y la divulgación de la Historia del Arte Español y Sudamericano.
Nació en Sevilla, en 1940. Allí hizo la carrera, concluyéndola con el Premio Nacional Fin de Carrera en 1962. Tras la defensa de su tesis doctoral, fue profesor ayudante en la Universidad Hispalense entre 1969 y 1973, obteniendo enseguida, por oposición, primero la agregaduría y luego la cátedra en su materia de la Universidad de Murcia. Aquí fue maestro indiscutible de maestros que después siguieron sus pasos tanto en la Facultad de Filosofía y Letras como en muchos institutos de la Región y fuera de ella.
En Murcia dio un gran impulso al conocimiento de la Historia del Arte local. Fijó su residencia familiar en el barrio de San Nicolás, donde, en colaboración con el entonces párroco de la iglesia, don Antero García Martínez, aportó conocimientos sobre ella, como la autoría del retablo mayor de la misma, obra de Jaime Bort, y la fundación del museo parroquial Diego Mateo Zapata. Y fue el impulsor de la exposición sobre la obra de Francisco Salzillo realizada en la iglesia de San Andrés de la capital en 1973.
Su actividad investigadora la cifró fundamentalmente en el estudio del Renacimiento, aportando una muy importante información sobre Jacobo Florentino, al que puso en valor con su inigualable estudio 'La talla de la sacristía de la Catedral de Murcia', publicado en 1970. También demostró su capacidad de gestión siendo decano de la Facultad de Filosofía y Letras entre 1975 y 1983. Tras su partida a Sevilla, se integró y entregó plenamente en la Universidad Hispalense, a la que dedicó sus estudios de madurez investigadora, recordándose por el rigor y amenidad expositiva su libro 'La iglesia colegial del Salvador: arte y sociedad en Sevilla, siglos XIII al XIX'.
Su fecunda labor docente e investigadora no solo la transmitió en las aulas sino en multitud de congresos, simposiums y jornadas. Lo que le valió ser Académico Numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría y correspondiente de las reales academias de San Fernando de Madrid, y de Alfonso X el Sabio de Murcia. Su última distinción fue el pasado año, cuando recibió, de manos del Arzobispo la Medalla pro Eclesia Hispalense.
Descanse en paz el maestro y amigo, cuyos restos yacen bajo la tierra hispalense, la misma que le vio nacer.