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Antonio Navarro Olmos

Cartagena, 21 de octubre de 2022

«Un grande» dedicado a los cartageneros


El pasado día 13 falleció inesperadamente Antonio Navarro Olmos, «uno de los grandes» de nuestra ciudad, Cartagena, como reconocimiento a su apasionada vida y a su obra en beneficio de la sociedad, al dictado de su fe vivida con sencillez y firmeza. Su vida laboral, iniciada en plena pubertad, como era frecuente entonces, fue en la Caja de Ahorros del Sureste de España, así llamada en aquel tiempo, hasta su jubilación ya con otro nombre, por la que ha sentido pasión y le ha hecho muy conocido por la ciudadanía. Fue durante años gerente del cine Mariola, ambas empresas muy relacionadas.

En su juventud, siendo alcalde Federico Trillo Figueroa, consiguió que llegara el agua potable a las familias que habitaban en las cuevas de Lo Campano. Por los últimos años de la década de los 70 formó equipo con Luis Alfonso Cervantes en la creación de la Asociación de Padres de Niños con Deficiencias Auditivas (Apanda). Buscó y encontró recursos que permitieron la cesión de suelo para edificar lo que sería el centro de recuperación y rehabilitación de minusválidos sensoriales, iniciando su construcción en julio de 1987. Tiempo hubo de gestionar en ministerios, donde Antonio llegó a ser conocido y estimado por sus frecuentes diligencias.

Un amigo sacerdote es destinado para instaurar una parroquia de la Sagrada Familia. Allí está Antonio para asesorar a su amigo constructor y hacer posible la donación de solar para iglesia, vivienda y servicios varios.

Su amado Colegio Patronato del Sagrado Corazón de Jesús precisa ser ampliado. Hay un viejo solar contiguo. El dueño, persona de buena posición, reside en Madrid. Contacta y, siendo para lo que es, lo cede sin costo. Se viaja a Madrid y se firma por las partes ante notario. Es mucha su historia en dicho centro a través de su Asociación Mariana y a lo largo de toda su vida, donde, entre multitud de cosas, se le recordará como el iniciador de la tercera etapa, tras años sin publicarse, de la revista 'El Patronato', que dirige durante once años y cesa a voluntad por vejez del DNI. La revista es historia; se inició en 1934 y, en sus primeros años, la dirigió su padre, periodista, don Antonio.

Encariñado con su tierra, ha seguido a diario su devenir, colaborando en lo posible, interesado siempre, con la pasión puesta en todo. Siempre con un proyecto que llevar a cabo o una causa que apoyar. Que si farola del Lago, alumbrado de la calle del Duque, busto y plaza de Isidoro, descendientes de Peral o vestir de tribuno romano con ocasión de las fiestas de Carthagineses y Romanos. ¡Y sus amigos! Contados por cientos. Que si es buscado en ayuda, dice, sin saber de qué se trata, «¡Hecho!», y sabido que se emplea a fondo hasta conseguirlo.

Cosas destacables como puedan ser estas aquí expuestas, adornadas de otras muchas de menor calado, sin relumbrón, hacen evidente su grandeza cartagenera.

JOSÉ MARÍN