Estás en: Murcia - La Verdad > Necrológicas > Esquelas >
Una vida entre dos paños

968 36 91 00 | Teléfono de información para la contratación de esquelas


Comoquiera que, según se ha dicho de siempre, el buen paño en el arca se vende, Paco Medina tenía a la fuerza que despachar el suyo en la propia Murcia, en su tienda de la Gran Vía. Pero esa tela del telar que a todos nos resulta imprescindible para taparnos las vergüenzas, requería en su caso otra de mayor entidad en la urdimbre, que le aprovechase para arropar y dar mejor calor a sensaciones más profundas, que Dios concede a unos pocos privilegiados. Digo su afición casi obsesiva por la buena música.

Pocos casos he visto de personas que se ilusionaran tanto con el proyecto -muchas veces felizmente repetido y realizado- de irse a lugares incluso del extranjero donde encontrara garantías de que podría alimentar su espíritu con el paño fino de un concierto que fuese para él (y para los privilegiados que lo compartían) algo así como asomarse a las puertas del Cielo.

Esta era su ilusión no escondida, pues la vivía con una fuerza tal, que los amigos le preguntaban siempre: «Paco, ¿qué toca que te toquen ahora?». ¡Y cómo le gustaba torear en la arena de Verona!

También tuvo que ocuparse, claro, del otro paño: el que justificaba su dedicación profesional y el vivir de cada día. Por eso accedió a ser presidente de la Unión Regional de Comerciantes de Murcia y directivo del ente nacional que agrupaba a sus colegas del comercio.

A Paco le gustaba también compartir mesa con amigos. Y tomarse un whisky con ellos, previo a la cena en 'cal Alias', convento del que era leal parroquiano. Que esta, la de comer y charlar, siendo otra música, también le sentaba bien. Después le cayó encima la enfermedad. Y, para decirlo todo, no pudo resignarse a la incomodidad que procuran los padecimientos. No toleraba ir en silla de ruedas y se entristecía quizás más de la cuenta, pues no acababa de entender que el Paco de hoy no pudiera ser ya el Paco de ayer.

Espero que, en el otro mundo, pueda tener a mano músicas verdaderamente celestiales, libre ya de las preocupaciones de su prestigiosa tienda y de los cabreos insuperables que le provocaba la enfermedad. Tuvo la ocurrencia de morirse en Nochebuena para no molestar. Y estoy seguro de que le habría encantado escuchar -que a lo mejor lo escuchó-, en su hora tranquila del tránsito, el pasaje operístico de la muerte de Isolda.

Detalle de la esquela

Una vida entre dos paños

Fecha publicación: 30/12/2009

Lugar: Murcia

20.093 necrológicas publicadas

Ayuda | Funcionamiento buscador

Esquelas | Noviembre 2018

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  
«« «       » »»